El gaucho nació de la mezcla de españoles e indios: era un mestizo. Era
libre, orgulloso y solitario, diestro en las tareas del campo, con espíritu
errante y sin fronteras. Inicialmente el término “gaucho” era usado
despectivamente. Para una parte de la aristocracia y la burguesía urbana del
siglo XIX era considerado un salvaje peligroso y la palabra gaucho le
resultaba casi un insulto, pero ya en la segunda y tercera década de ese
mismo siglo la palabra comienza a perder esa connotación. Actualmente, se
designa gauchos, genéricamente, a los habitantes rurales dedicados a las
tareas de ganadería.
Su hogar era la pampa. Su indumentaria original tenía algo del indio, otro
poco del español y mucho de improvisación. Adoptó el caballo, que se
convirtió en parte de sí mismo. Su alimento estaba asegurado por el ganado
cimarrón, que abundaba en la llanura. A cambio del cuero de una vaca que
mataba, obtenía tabaco, yerba, sal y ginebra.
El rancho era su vivienda tradicional. Estaba hecho de palos, barro y
paja, y orientado de tal manera que la puerta no diera al punto cardinal
desde donde soplaban los vientos más fuertes.
Solía usar sombrero, pañuelo al cuello, poncho, chaqueta, tirador de cuero,
rastra, chiripá y botas de potro. Usaba la daga o facón como herramienta y
como arma de defensa que portaba siempre en la cintura. Aprendió a usar las
boleadoras y el lazo, indispensables para voltear una res o un caballo
salvaje. La yerra, el arreo de ganado, la esquila y la doma eran sus
principales oficios. Pero también fue soldado.
El poncho era y es una prenda de lana o paño, de forma cuadrada o
rectangular, con guardas decorativas, ribeteada con flecos, con una abertura
en el centro para pasar la cabeza y dejarlo calzado sobre los hombros
cubriendo el cuerpo. Sirvió al indio y al gaucho como abrigo contra el frío
o de capa para protegerse de la lluvia. También como frazada o envolviéndolo
como escudo en su brazo en las peleas frente a frente para frenar los golpes
de cuchillo de su oponente.
En la Provincia de Buenos Aires se usó primitivamente el poncho
confeccionado con cuero de potro sobado. Fue reemplazado por el poncho
pampa, herencia del indio. Tenía un color grisáceo uniforme por la lana de
guanaco u oveja usada en su confección. Con el paso del tiempo los indios
perfeccionaron el tejido, lo colorearon con tinturas vegetales y lo
adornaron con guardas formadas por cruces encerradas en rombos o
cuadriláteros. Actualmente se comercializan los ponchos industriales en
casas de venta de artículos regionales, aunque los hay artesanales de gran
calidad y valor estético.
Las boleadoras también son parte de la herencia cultural de las
tribus autóctonas americanas de la región y tras la conquista española,
fueron adoptadas por los gauchos. Estaban conformados por 2 o 3 tientos de
cuero o de tripa de animales en cuyos extremos pendía una bola y se arrojaba
para enlazar la presa. Inicialmente eran piezas muy rudimentarias y luego se
perfeccionaron, incorporando distintos materiales como madera dura, metal y
antiguas balas cubiertas de cuero. También las hay de lujo, como elemento
decorativo, realizadas de marfil, decoradas con plata o bronce. Hoy son
piezas habituales en los Museos de Historia de la Provincia. También se
consiguen en comercios especializados en artesanías autóctonas, hechas por
habilidosos artesanos.
Cuando el gaucho se lograba asentar y formaba una familia, su fiel compañera
era la “china”, que se ocupaba de ayudar en los cultivos, de los quehaceres
domésticos, de la crianza de los hijos y de tejer los “ponchos” de su
compañero. Al igual que los hombres, la china montaba a caballo con
destreza. Vestía habitualmente una pollera larga de algodón de colores lisos
o pequeños estampados. Usaba blusas de color blanco o similar a la pollera y
sobre sus hombros colgaba un pañuelo o pañoleta tejida, según el tiempo.
Evolución de la vestimenta del gaucho en el tiempo.
Aquí encontrará todos los detalles sobre cada una de las pilchas que
usaba el gaucho y como fueron cambiando y transformándose con el
correr del tiempo.
1)Chaleco:algunos
gauchos usaban un chaleco hecho de cuero.
2) Camisa:era
de tela rustica y liviana, y de mangas anchas.
3) Rastra:Los
gauchos más elegantes la usaban. Era un artículo caro de plata.
4) Boleadoras:Las
usaban como armas de pelea y para cazar animales arrojándolas a sus
patas (ver Armas)
5) Lazo:de
cuero trenzado con una argolla en un extremo. Una herramienta muy
usada en los trabajos del gaucho
6) Chiripa:Era
una tela muy liviana que se la pasaban entre las piernas,
sujetándoselas con tiradores o con una faja, como si fuera un
pantalón.
7)
Botas de Potro:Calzado
hecho con el cuero sin curtir de los caballos que
todavía no habían sido domados. No eran como las que hoy conocemos,
se enrollaban en los pies y pantorrillas.
8) Sombrero:Generalmente
era de cuero y lo usaban para protegerse del sol, de la lluvia y del
viento.
9) Pañuelo:Los
gauchos lo llamaban "sereno" o "serenero". Lo usaban debajo del
sombrero para protegerse del sol, los mosquitos y el viento. También
para secarse el sudor.
10) Poncho:Manta
tejida, abierta en el centro para pasar la cabeza. Lo usaban de
abrigo o se lo enrollaban en el brazo y así les servia de escudo El
poncho colorado era usado por los federales salteños, al mando de
Güemes. Las líneas negras son el luto por su muerte.
11) Rebenque:Herramienta
utilizada por los gauchos para dominar el caballo.
12) Calzoncillo cribado:Eran
anchos para moverse mejor. Los llamaban así porque tenían adornos
llamados "cribos"
13) Espuelas:Las
usaban para acelerar la marcha del caballo. Algunos las tenían de
hierro y otros de plata.?
La vestimenta tradicional se divide básicamente en dos etapas, la
primera desde el año 1800 a 1920 y la segunda desde 1920 en
adelante.
Desde
1800 a 1920
El paisano usó el chiripá, calzoncillo cribado, botas de potro,
botas fuertes, saco largo, podía ser derecho o cruzado (la botonera
o prendedura).
La bota fuerte (bota de cuero trabajada, de confección), por lo
general la usó el patrón de estancia, o el mayordomo, pues comprar
un par de botas, al paisano (puestero o domador) le era casi
imposible, éste usaba generalmente botas de potro,alta.
Los chiripá:eran
de diferentes ponchos (según la trama) que usaba el gaucho, poncho
inglés, listado del norte, etc, que usaban como chiripá con los
calzoncillos cribados.
El saco:con el
tiempo entró en desuso ya que eran muy largos y demasiados incómodos
para el paisano en el trabajo diario (por ejemplo el cuchillo lo
tenía que llevarfuera
del saco y si éste era demasiado largo le resultaba incómodo), por
lo que dicho saco se fue acortando hasta terminar usando la camisa
corralera. Al saco largo lo siguió usando el patrón.
La camisa:Se
usaba sin cuello, con el pié de cuello, pues no tenía ningún sentido
el cuello de la camisa si arriba llevaba el pañuelo, por lo que
empezó a usarse el pañuelo directamente sobre el cuello ( como se
usa hoy en día) y también se usó la camisa de crimea (importada de
crimea) que eran abiertas hasta la altura del pecho, con mangas
largas y puño de colores claros .?
La blusa corralera:era
siempre larga y prendida el cuello, donde sujetaba el pañuelo y
prendida con dos o 3 botones, 2 bolsillos al frente y dos tablas en
la parte de atrás, las mangas tenían puños y estaban apenas
despuntadas.
Los pañuelos:antiguamente
se usaba abierto y cubriendo casi hasta los hombros, anudado al
frente. También el pañuelo Serenero, se usaba abajo del sombrero
cubriendo lacabeza y
atado en el mentón, se le llamaba así porque lo utilizaban de este
modo a la noche para protegerse del frío del sereno.
Los tiradores:los
más antiguos podían ser de badana, suela, carpincho, venado o
terciopelo bordado y en lugar de una rastra el paisano que era
puestero se hacía yuntas de monedas. Usaba desde una hasta tres
yuntas, unidas por un tiro de alambre de plata o de un tiento ( eso
usaba de rastra). Los tiradores tenían bolsillos donde el paisano
llevaba el dinero y los documentos; estos bolsillos se prendían con
una moneda. El cuchillo era sujeto por la faja,independientemente
del tirador.
El sombrero:el
de copa combada (casi entera), era para evitar que se junte agua en
los días de lluvia. El de ala mediana con barbijos o retranca para
evitar que el viento se los saque de la cabeza; y también se usaban
los sombreros con dos o cuatro abolladuras. El chambergo era un
sombrero tradicional y también se usó mucho la gorra de vasco, pero
no altamaño que son hoy
en día, sino mucho mas amplias, de modo tal que el paisano la
ladeaba hacia el lado que le convenía para atajarse del sol o de la
lluvia.
DESDE 1920 EN ADELANTE
A partir de esta época se deja de usar el chiripá y el calzoncillo
cribado y empieza a usarse la bombacha un poco más angosta que la
que usaba el patrón o el mayordomo, y también empezó a acortarse la
corralera. Las corraleras bordadas con flores se comenzaron a ver
cuando el paisano lo imitó a Carlos Gardel que solía usarlas en sus
presentaciones.
La bombacha:es
una prenda de origen árabe, hasta 1920 se usaba muy ancha, después
se empezó a usar de 40 o 50 cm de vuelo por una cuestión de
comodidad, pero muy angosta tipo pantalón no son tradicionales.
Las corraleras:también
cambiaron se acortaron y así se alcanza a ver la rastra.
El pañuelo:Se
usó ceñido al cuello o sobre el pie del cuellos de la camisa o la
corralera.
El sombrero:Los
modelos de sombrerosempezaron
a cambiar, se alargó un poco el ala y se bajó la copa.
Cada provincia tiene su vestimenta, por ejemplo en el Norte del
País, es casi una obligación que el gaucho se cubra las piernas con
algo por el monte, lo que se llama Guardamonte o Guardacalzón. Lo
confeccionan de carpincho, ciervo, venado y hoy en día puede ser delona.
Los Cordobeses también usaron el guardamonte de cuero, pero en el
recado
Sus vestimentas fueron por lo general de colores claros, con dibujos
copiándose de los salteños. Estos son muy auténticos para vestirse,
usan una corralera muy larga con un adorno en sus mangas llamado
Nido de Abejas; el mismo adorno lo usan a lo largo de las costuras
de las bombachas. El sombrero de ala ancha, botas fuertes, pañuelos
grandes y barbijos de cuero trenzado en el sombrero. El tirador por
lo general lo usan más fino y con prendedura atrás, con hebillas,
también algunos salteños usan buenas rastras, de muy buena platería.
El Mendocino tiene su particularidad, en sus ponchos se observan
bordados con flores o sus iniciales, al igual que en el pañuelo.
El
fogón criollo fue el lugar doméstico más visitado diariamente en
las cocinas de nuestras viejas estancias. En el no solo se
preparaban el asado y se tomaba mate, sino que se escuchaban las
conversaciones de la gente. Se contaban cuentos que podían ser
¨sucedidos", o casos extraordinarios en que la imaginación campesina
hacia sus vacas gordas.
El fogón es lugar donde se hacen lumbres en la cocina. El gaucho
también hizo el fogón fuera de ella cuando el hogar no contaba mas
que con una habitación, o cuando tuvo que prepararse el mismo la
comida en medio del campo, o cuando necesito calentar el agua para
tomar mate andando de resereadas. A este fogón lo llamo pampa por el
hecho, tal vez, de haberlo aprendido a hacer de los indios que
vivieron en la zona. Con el cuchillo extraían un volumen de tierra
de forma prismática trapezoidal, cuya base mayor recibía el
combustible y la menor el recipiente. Fuera de este pequeño fogón
existe la otra variedad que era la que se efectuaba y aún se efectúa
dentro de las cocinas en las estancias criollas. Podía ser de dos
formas, cuadrada o redonda. Tanto una como la otra consistía en un
cuadrado o un circulo de noventa ciento treinta centímetros de
diámetro, circunscripto por canillas de yegua o potro
semienterrados, una pared de adobe o simplemente una llanta mediana
de carro. El interior recibía unos diez centímetros de tierra y
luego las cenizas acumuladas sobre ella mantenían los brasas
encendidas durante las horas de trabajo y sueño. A su derredor
estaban los bancos que mantenían en rueda a los comensales y sus
visitas. Sobre el fogón estaba clavada una marca, estropeada o
desecha para sus usos corrientes y útil al fin de mantener el
candil, la única luz artificial de que disponían sobre el fogón y
pendiendo de la campana e la chimenea o de la cumbrera estaba el
llar o sea una vara de madera con horqueta hacia arriba o un
hierro con ganchos a distintas alturas para colgar de ellos
vajillas, y que pudiesen recibir diferentes graduaciones térmicas
del fuego.
Los fogones ubicados en el centro de las habitaciones podían ser
circulares o cuadrados.
La guitarra fue la compañera inseparable del gaucho. Llegó a
América de la mano de los españoles, quienes la habían heredado de
los árabes. El gaucho la hizo suya, la adaptó y con ella expresó sus
aventuras y emociones. Desde entonces la guitarra criolla, de 6
cuerdas, acompaña la música folklórica y la poesía tradicional de
estas tierras.
En la Provincia, la guitarra es el eje central de la Fiesta Nacional
de la Guitarra en el partido de Dolores, en homenaje a don Abel
Fleury, el “Poeta de la Guitarra” quien naciera en esa ciudad y
transmitiera con su obra el sentir nacional.
Este instrumento y sus acordes también están presentes en los
innumerables festivales, encuentros y fiestas folklóricas que se
realizan en forma permanente en la Provincia.
Mate
es una palabra quichua que significa calabaza. Al parecer, la
costumbre de tomar mate es herencia de los pueblos guaraníes,
anterior a la llegada de los españoles. Los indios llamaban caigua a
la costumbre de beber infusiones en una calabaza (variedad de
zapallo) vaciada y secada, y los conquistadores adoptaron la palabra
quichua porque sus sonidos eran parecidos a los del idioma
castellano.
El mate es una infusión preparada con hojas de yerba mate -planta
originaria de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay-,
previamente secadas, cortadas y molidas.
Esta tradición ha perdurado y hoy en día tomar mate es una costumbre
cotidiana y es sinónimo de reunión con amigos.
Habitualmente se bebe caliente mediante un sorbete denominado
bombilla colocado en un pequeño recipiente, también llamado mate,
que contiene la infusión. El recipiente generalmente se realiza a
partir de un fruto de corteza fuerte y leñosa, aunque, desde tiempos
de la colonia, también se realizan mates de plata, cuerno vacuno,
pezuña de toro labrada, madera, porcelana o vidrio. Estas son
verdaderas obras de arte, que en muchos casos son objetos de
colección, y que han motivado la creación de un Museo del Mate en el
partido de Tigre, con una colección de más de dos mil piezas, que
incluye hasta degustaciones. Por otra parte, esta costumbre es
celebrada en la Fiesta del Mate en el partido de Baradero, donde se
realizan concursos de cebadores y tomadores de mates.
Antiguamente
las jineteadas, pialadas y enlazadas se llevaban a cabo en las
estancias a modo de fiestas familiares y diversiones donde
participaban parientes, amigos y vecinos.
Actualmente en la Provincia se realizan bajo la forma de concursos
de destreza. Son espectáculos masivos, con gran despliegue,
organizados en los pueblos y ciudades rurales por instituciones
tradicionalistas. Los protagonistas son principalmente masculinos.
En los espectáculos de jineteadas se montan caballos difíciles de
domar o “reservados”. Estas exhibiciones, erróneamente también
llamadas domas, se diferencian del largo proceso que lleva domar o
amansar el caballo, que dura de ocho meses a un año, para que luego
sea apto para el trabajo. Durante su desarrollo no se maltrata al
animal. En las jineteadas los caballos llamados redomones son los
que están en proceso de ser amansados, que algunos distinguen
tusándoles las clines, clinas o crines.
Existen diferentes tipos de monta, es decir, distintas formas de
preparar al caballo para ser montado. La monta de las clinas y las
montas con riendas.
La monta también puede ser con grupa surera (pequeño almohadón que
va atado con un cinchón al lomo del caballo) para sujetarse mejor;
enancado, con dos jinetes sobre el mismo animal; con cuero tendido
(cuero de oveja abierto sobre el lomo) y con bastos y encimera (lomo
del asiento del recado y trozo de cuero que se coloca sobre los
bastos del recado), de la que cuelgan los estribos y una cincha (que
sujeta las piezas). En todos los casos se usan espuelas.
Asimismo, y como parte de estas exhibiciones, se hacen concursos de
tiro de lazo de novillos. Los enlazadores deben arrojar el lazo a la
cabeza del animal y los pialadores a las manos.
Las tropillas también forman parte de los espectáculos
tradicionalistas. Son grupos de caballos castrados que obedecen a
una yegua, que se denomina “madrina” que lleva en su pescuezo un
cencerro que sirve de guía a la tropilla. Las tropillas más
valoradas son las de un mismo pelo, es decir, todos los caballos de
un mismo color, salvo la madrina.
Otra de las destrezas de los hombres de campo es la yerra que
consiste en marcar a los animales grandes de las estancias, en
especial vacunos y equinos, para identificar al propietario. Las
señaladas han constituido siempre uno de los acontecimientos más
importantes de todas las faenas del campo. Cuando un establecimiento
está en estado de yerra, el vecindario asiste vestido con sus
mejores galas.
A todos estos espectáculos concurren visitantes de distintos lugares
y hasta de países vecinos. La vestimenta masculina es el traje
tradicionalista de fiesta, que difiere notablemente de la ropa de
trabajo en el campo o de la versión elegante usada para ir al
pueblo. En la vestimenta gauchesca de fiesta se destacan los
tiradores (cintos) cubiertos con mosaicos y escamas de plata y oro,
o monedas; las vistosas rastras (hebillas) y los facones (grandes
cuchillos) de plata; las amplias bombachas, las botas de potro, las
espuelas y los chambergos (sombreros de copa redonda y ala
levantada). Los días frescos acostumbran usar un poncho de lana con
guardas decorativas similares al del poncho pampa de la tejeduría
araucana.