Etchegoyen es un paraje rural que como todo
pueblo de la provincia de Buenos Aires, vivió su
época de gloria gracias al paso del ferrocarril.
Según
comentarios de la gente del lugar, Etchegoyen
fue fundado en 1887, con la inauguración
de la Pulpería que en esa época funcionaba como
almacén de ramos generales. Allí además de
conseguir provisiones, se podía jugar al truco y
otros juegos de mesa.
En el
año 1942, procedente de San Andrés de Giles,
llegó don Alberto Crosatto quien se desempeñó
como auxiliar de la estación de ferrocarril de
Etchegoyen. En esa época la estación
también era a su vez estafeta postal del correo.
Por esta estación pasaban diariamente siete
formaciones ferroviarias, cuatro con pasajeros
que cumplía el trayecto F. Lacroze - Rojas, las
restantes eran con máquina a vapor y se lo
conocía como el "tren lechero". Eran
vagones destinados a carga, encomienda y algunos
pasajeros. La estación Etchegoyen formaba parte
del ramal del Ferrocarril Urquiza que iba desde
Federico Lacroze a San Andrés de Giles.
La
pulpería era originariamente de un tal Don
Vivado y Crossato se hizo cargo de la misma
luego de casarse con doña Maria Elena Nacello,
hija de la directora de la escuela del pueblo.
Siguió manteniendo su empleo en el ferrocarril,
hasta que se produjo el cierre del ramal.
Actualmente Etchegoyen es la sombra de lo que
fue ya que al sufrir el cierre del ramal
ferroviario, la gente joven emigra y la
industria tambera se desarticula.
Se
compone de un pequeño caserío, el viejo almacén
de Crosatto, la escuela y la abandonada estación
del Ferrocarril que lleva su nombre.
Como dato
de interés, cerca de este lugar, se encuentra elHaras
El Dok, creado a principios de 1998, donde
se crían caballos árabes y que ha obtenido
importantes premios locales e internacionales.
En las cercanías también
encontramos la Estancia
La Mimosa,
perteneciente a la familia Goyenechea.
Los orígenes de
La Mimosa
comienzan cuando en 1869 el emigrante
vasco Ángel Vélaz compró 1.000 has. a
una antigua familia de tiempos
coloniales y estableció una pulpería de
campaña donde se reunían los pocos
moradores de la zona para sobrellevar el
desierto, la distancia y el silencio.
Por allí, también pasaban las carretas
que venían por el Camino Real trayendo
frutos del país y la correspondencia,
atravesando la pampa infinita, en
tiempos en los que no había alambrados,
ni arboledas, ni molinos ni trenes.
Esta
Pulpería,
denominada
“La Esquina de Vélaz”,
congregaba los días domingo a los
inmigrantes recién llegados de Europa y
a los gauchos que, bajo los efectos del
alcohol y del centelleo de los facones,
obligaban a protegerse al pulpero detrás
del hierro de las rejas.
Por el
Camino Real
–denominado así por la autorización del
monarca español- que venía de San
Antonio de Areco a Pilar, pasó Camila O´
Gorman en su marcha hacia el
fusilamiento y, también lo hizo Don
Segundo Ramírez (figura idealizada por
Ricardo Güiraldes en su obra “Don
Segundo Sombra”) arreando tropas de
ganado hacia Buenos Aires. En 1871 esta
misma casa albergó durante tres meses a
toda la familia y moradores de la zona,
cuando la terrible epidemia de fiebre
amarilla azotó a nuestra capital.
Una de las hijas de Velaz se casó con un
Goyenechea cuyos descendientes son los actuales
propietarios.
Actualmente se realizan días de campo con fiesta
gaucha.