|
El Turismo
Rural es uno de los atractivos de mayor importancia en la provincia de
Buenos Aires. Paisajes campestres, estancias y gauchos son los
símbolos mas destacados de nuestras pampas.
Más allá del horizonte, la provincia de Buenos Aires
invita a disfrutar de sus vastas llanuras y verdes pastizales.
Recorrer estancias, granjas, chacras, casas de campo, haciendas,
cultivos y caminos arbolados. Escuchar las historias de
gauchos contadas en viejos almacenes de campo o pulperías.
Conocer el medio rural en contacto con la fauna y flora de las
pampas supone no solo hacerlo como un simple espectador, sino como
protagonista de las faenas, ordeñando una vaca, amasando pan casero,
alimentando animales de granja o fabricando quesos, experimentando
las emociones y sensaciones que el campo puede brindar.
Los pueblos, diseminados por todo el territorio
provincial, surgen generalmente a lo largo de la red ferroviaria
como fruto de la inmigración europea que colonizara estas tierras.
Existen pueblos que conservan sus características y mantienen
activas las tradiciones gauchescas a través de sus fiestas, la
preservación arquitectónica de sus edificios y de la defensa de sus
oficios rurales. En estos pueblos podemos descubrir un almacén
de ramos generales de los albores del siglo pasado, visitar museos,
participar de fiestas tradicionales y presenciar espectáculos
folklóricos como la doma, la yerra, los fogones y guitarreadas.
Exaltación de la Cruz es uno de esos lugares que nos permiten
vivenciar la tradición rural centenaria en pleno Siglo XXI.
Abriendo sus tranqueras al turismo nacional y extranjero, nos
permite conocer costumbres y tradiciones.
Hermosas
estancias, emplazadas bajo frondosas arboledas, sumergidas en el
silencio de la siesta.
La posibilidad de disfrutar de un
desayuno campestre contemplando el amanecer o por la tarde, en la
quietud del campo dejarse llevar por el ocaso del día. Los
atardeceres en Exaltación de la Cruz, son especiales.
Estas estancias brindan servicios de primera calidad que
incluyen alojamiento, espectáculos criollos y comidas típicas. Las
actividades que se pueden realizar son las propias de un
establecimiento rural (participación en tareas rurales, jineteadas,
domas de caballos criollos y carreras de sortijas, bailes camperos,
fogones criollos y guitarreadas) a las que se les suman las
recreativas y deportivas como cabalgatas, bicicleteadas, paseos
guiados y observación de aves. También, siempre previa contratación
del servicio, se pueden realizar vuelos en globo.
Atendidas por sus propios dueños, todos cultivan el arte de recibir
con cordialidad, para que el huésped pueda experimentar a gusto, las
costumbres y la historia del lugar.
Los invitamos a que lo
comprueben
|